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Áreas silvestres protegidas: zonas de adaptación, mitigación y destinos turísticos mundiales

Fecha publicación en LatinClima: 4 Diciembre 2016
País: Costa Rica
Año de publicación: 2016

El tema de áreas silvestres protegidas inicia en Costa Rica en la década de los años setentas, cuando el gobierno empieza a proteger diferentes partes del país, dando a su vez los primeros pasos en la conservación de la biodiversidad.

Hoy por hoy, el país lleva la bandera de un destino natural, buscado por muchos que desean disfrutar de un lugar rodeado de playas, volcanes, ríos y exuberantes bosques. Estos sitios son patrimonio natural y cultural, protegiendo desde los pequeños insectos hasta el importante recurso hídrico.

Veintiocho parques nacionales y diversas categorías de zonas como reservas biológicas, humedales y refugios de vida silvestre entre otros, representan más del 20% del territorio costarricense; pero ¿qué logramos con todo este territorio protegido?

Las áreas protegidas son lugares con múltiple funcionabilidad, nos proporcionan agua, nuestros bosques son fuentes captadoras de gases efecto invernadero, barreras protectoras de tormentas e inundaciones, entre otras virtudes; convirtiéndose  paulatina y sostenidamente en elementos de disminución de los impactos adversos del cambio climático.

Ahora bien, así como estos hermosos destinos nos ayudan a reducir en algunos temas la vulnerabilidad frente a los impactos negativos del cambio climático, también podemos beneficiarnos de los impactos positivos, como ser un alto atractivo turístico (generadores indirectos de fuentes de empleo), cuna de miles de especies y casas de investigación que nos apoyan para poder buscar la adaptación.

Son fuentes de regeneración natural, que se convierten en zonas de resiliencia, logrando así una recuperación oportuna de los recursos.

Si fomentamos las buenas prácticas y la gestión sostenible de los recursos naturales, podremos fortalecer los medios de vida; y unidos a una comunidad capacitada y con conocimiento de lo sensibles que pueden ser estas zonas naturales, podemos lograr un equilibrio interesante entre sociedad y naturaleza bajo un objetivo de desarrollo sostenible.

Claro está, estos sitios son una alta responsabilidad para el gobierno ya que conllevan un presupuesto para su protección y mantenimiento, tratando de buscar su sostenibilidad a largo plazo.

Tristemente, países en vías de desarrollo cuentan con escasos recursos para los temas ambientales y aún no valoran al 100% la inversión preventiva contra el impacto de los desastres naturales, por no tener la planeación requerida para su prevención ni un trabajo continuo en la gestión de riesgo.

El despertar mundial en el tema del cambio climático ha ayudado a que potencias como Estados Unidos vuelvan sus ojos a países como la pequeña Costa Rica, para apoyar iniciativas como el cuidado de los bosques, especialmente en el tema de tala de árboles, para proteger estos pulmones mundiales y asegurar la captación el carbono. Pero las necesidades no llegan hasta ahí.

El involucramiento es un factor importante: lograr una sociedad con reconocimiento en el tema que pueda aplicar en la cotidianidad iniciativas como el reciclaje, el apoyo voluntario y el ahorro de recursos ofrecerá un impulso invaluable para alcanzar las metas globales  y que se logre así realmente impactar el tema del cambio climático, que es asunto de todos.

Solo con una mitigación real, vamos a poder impactar desde ahora positivamente en amenazas como el aumento en el nivel del mar, las inundaciones y sequías y el fenómeno El Niño, entre otros.

No hay tarea pequeña ni responsabilidad pequeña en este tema. Todos somos responsables del futuro del planeta. Todos luchamos para tener un futuro mejor, pero, ¿qué futuro podemos tener sin un lugar donde vivir?, ¿qué futuro podremos heredar si no cuidamos hoy nuestra casa? Aprender, apoyar y cambiar es la tarea de la humanidad para lograr llegar juntos a la primera meta mundial, un desafío para todos los que llamamos a este lugar LA MADRE TIERRA.

Sembrar esa semilla sería el impulso de ProParques para apoyar las áreas silvestres de una forma continua, con alianzas público privadas y que nos ayuden a ejecutar proyectos oportunos en lugares estratégicos.

 

Trabajo final I Curso de Adaptación al Cambio Climático para Periodistas y Comunicadores Latinoamericanos, organizado por LatinClima y el CATIE, con apoyo de Earth Journalism Network. 

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