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¿Existen intereses extractivistas en las negociaciones climáticas? Entrevista a Pascoe Sabido, investigador y promotor de campañas de Corporate Europe Observatory (CEO)

Fecha de publicación en Latinclima: Viernes, Noviembre 17, 2017
Región: América Latina
Año de publicación: 2017
AFP
Entrevista a Pascoe Sabido, investigador y promotor de campañas de Corporate Europe Observatory (CEO)

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP23), donde por un lado están los objetivos ambiciosos frente al cambio climático contenidos en el Acuerdo de Paris, en el que todos los países del mundo acordaron una estrategia de lucha contra el cambio climático para no aumentar la temperatura global más allá de los 1.5 o 2 grados Celsius, se han dado algunos avances.

Uno de ellos es la "Alianza para el abandono del carbón", mediante la cual cada país firmante se compromete a dejar el carbón. La alianza fue suscrita por países como Gran Bretaña, Canadá, Bélgica, El Salvador, Costa Rica, Finlandia, Francia, Italia, Islas Marshall, Portugal, México y, significativamente, varios Estados norteamericanos como  Hawai, California, Nueva York, Oregón y Washington. Entre los no firmantes están las grandes economías de EE UU, China, Japón y Alemania.

Lograr la descarbonización del sistema es uno de los principales objetivos del Acuerdo de Paris; sin embargo, los cabildeos e intereses de empresas extractivistas alrededor de las negociaciones se ven cada vez más pronunciados, según manifiestan representantes de ONGs y sociedad civil presentes en la COP23.

El reporte “Contaminando París: cómo los grandes contaminadores están minando la política climática global”, publicado el 1 de noviembre del presente año en días previos a la inauguración de la COP23, gracias a una investigación desarrollada por la organización Corporate Europe Observatory (CEO), presenta las conexiones de las empresas extractivistas presentes en COP23, quienes bajo el papel de auspiciadores toman un papel peligroso alrededor de las negociaciones por el clima.

En la lucha contra el carbón se viene impulsando el uso del gas como principal alternativa energética. Sin embargo, hay muchas críticas a esto. Según el reporte, la consideración del gas como combustible limpio se basa en el hecho de que, durante la combustión, sus emisiones de CO2 son menores,  hasta un 50% menos que las del carbón y en torno a un 30% menos que las del petróleo. Sin embargo, el gas natural está compuesto principalmente por metano. Y si el metano se escapa a la atmósfera antes de ser quemado en la central térmica, genera un problema muy serio. El metano es un gas con un potencial de calentamiento muy superior al del CO2. Para un periodo integrado de 20 años, el metano es 86 veces más potente que el CO2.

Esto mismo lo enfoca el artículo “Natural gas: Should fracking stop?” (Howarth, Ingraffea, & Engelder, 2011), donde luego de comparar las emisiones en la combustión de gas, sumándole las pérdidas en las diferentes etapas hasta su consumo, se concluye que, en casi en todos los casos, estas emisiones son mayores en relación con los otros combustibles fósiles.

En entrevista con Pascoe Sabido, investigador, promotor de campañas en CEO y redactor de la publicación sobre las corporaciones contaminantes alrededor del Acuerdo de Paris, nos presenta sus puntos de vista respecto de su investigación y alude a su experiencia sobre la realidad global con énfasis en Latinoamérica y los combustibles fósiles.  

¿Cuán importante es la participación de la sociedad civil frente al cabildeo del sector extractivista en COP? 

En CEO creemos que para obtener un cambio se tiene que trabajar haciendo presión con todos los actores sociales, desde abajo, desde la base de la sociedad. Por esto estamos poniendo presión sobre los gobiernos para mostrar que la influencia de los fósiles ya no es aceptable.

Acá en la COP23 vemos la realidad de los capitales, la realidad del poder en las naciones. Lo que intentamos hacer es poner presión a estos e intentar crear un movimiento que exponga la toxicidad de la industria fósil y de esta manera no permitir su ingreso a estos espacios.

Además, en CEO creemos que no solo basta con el trabajo que se hace en COP 23, eso no resuelve los problemas, el problema es más complejo y viene de los grandes capitales, de Estados Unidos, de Europa, de los centros de poder global, por lo cual incentivamos el actuar en general.

¿Estamos logrando alejarnos de los combustibles fósiles?

A nivel global es importante dejar de consumir los combustibles fósiles. En mi experiencia, los modelos extractivistas no han ayudado a salir de la pobreza a las comunidades de Sudamérica ni de África. Aun con gobiernos socialistas, los fósiles han vuelto a las personas más pobres.

¿Cuál es la situación de Latinoamérica y Perú referente a la explotación de los combustibles fósiles?

Mi pregunta para los peruanos y para los habitantes de los países en desarrollo es: ¿quién es el destinatario de la energía producida por medio de la extracción de fósiles?

A mi parecer, los fósiles son usados para producir electricidad que no llega a la gente. Esta energía más bien llega a las grandes industrias de exportación. Estamos frente a un modelo de desarrollo donde el interés del pueblo se atiende a no más del 1%. En mi opinión, si queremos lograr generar electricidad para todo el mundo, energía de un buen nivel, esto no va ser a partir de los fósiles y no vamos a lograrlo con el modelo actual que tenemos.

En Perú, por ejemplo, ¿por qué no hay acceso de electricidad para la gente que vive en las montañas? Pues porque el sistema de electricidad no sirve para estas personas, por simples dos razones: la energía está muy centralizada y es muy cara para llegar a la gente, y la energía fósil extraída está en manos de las compañías multinacionales. Aún con gobiernos de izquierda, se ha visto que lo que hacen con los fósiles es emplearlos para la exportación, para explotar los recursos naturales casi siempre en contra de las comunidades aledañas. Como repito, se genera energía para la industria extractivista.

¿Estas grandes multinacionales atentan contra el clima?

Las grandes multinacionales están acá en la COP23. Yo me pregunto: si queremos enfrentar la destrucción de los bosques, cuidar el territorio de las poblaciones indígenas, entre otros, entonces, ¿por qué están acá estas multinacionales?

Los cabildeos están acá para influenciar y frenar el proceso de acción climática, empresas presentes en Latinoamérica, de las energéticas como Repsol, Endesa y mineras como Anglo American.

Como lo estamos viendo en estos días de COP23, la delegación de Trump viene promoviendo el uso del carbón pues sus industrias están ligadas a este.

Estas corporaciones están acá disfrazadas de proveedores de soluciones al problema del cambio climático cuando ya todos sabemos que la industria del petróleo no va lograr soluciones contra el cambio climático. Dicen estar del lado del pueblo y que buscan tratar el problema para luego proponer soluciones falsas. Lo único que se consigue en este sentido es transferir más poder hacia el sector privado indicando que son soluciones del mercado hacia el mercado del carbón y el forestal. Claro está, que estas soluciones no van a hacer más que lograr que dichas empresas ganen más dinero y seguirán el mismo camino.

¿Cómo logra esto tener tanta influencia sobre las negociaciones?

Como lo indicamos en nuestra última publicación: “Contaminando París: cómo los grandes contaminadores están minando la política climática global”, una de las maneras de lograr esto es bajo el “patrocinio de las COP”, poniendo sus logos en todas partes y disfrazándose de quienes proveen soluciones.

Por medio de los negociadores, se sabe que las influencias se mueven antes de que los negociadores lleguen a las COP; entonces cuando estos llegan, ya vienen con un discurso armado, lo que ocurre mucho en Europa.

¿Frente a este problema, que demandan?

Lo que queremos hacer es sacar a estas empresas fuera de las negociaciones. En la actualidad hay muchas empresas que tienen inversiones en la industria extractivista y también desarrollan tecnologías para las renovables, pero finalmente al producir energía con base en el carbón seguimos con el modelo extractivista.

Las industrias fósiles tienen ahora un “lado verde”.  En un contexto climático como el actual, es necesario para ellos tener un mínimo de inversión en estas energías. Pero al final esta inversión no va cambiar su modelo, lo único que buscan es asegurar el poder y las ganancias para ellos mismos. 

¿Cuándo veremos acabado el modelo extractivista?

Veremos acabado el modelo extractivista cuando el gobierno diga basta o cuando el cambio venga desde abajo con los movimientos políticos haciendo presión o con una combinación de ambos.

Pero mientras sigamos tratando el problema climático como un problema del clima, sin pensar en los problemas sociales y económicos que esto produce, entonces no se va ganar la lucha.

Para esto se deben crear más vínculos con los movimientos de los trabajadores, las mujeres, movimientos descolonizadores y todos los demás los involucrados en esta problemática. Se les debe explicar en qué consiste el modelo de cambio del sistema, involucrarlos en la conversación y crear vínculos para poder entre todos buscar alternativas porque tenemos bien claro que los gobiernos no van a darnos alternativas, hay demasiada presión ya sobre ellos.

Vemos el aumento de producción de gas, ¿es el uso del gas una alternativa ante el carbón?

Por medio de los gobiernos vemos que las industrias están poco a poco abandonando el carbón, lo cual es bueno, pero lo que vino luego de esto es la influencia de otro fósil, el gas, que quizás es aún peor, como lo constituye el gas de esquisto, producto de un proceso de fracking.

Con respecto al cuidado del clima, es mucho peor que el carbón; sin embargo, he notado que actualmente se ha vuelto muy conveniente en el discurso del “vamos a abandonar el carbón y proponer una solución mejor”.

Repsol en Perú dice que la quema de gas es mucho más limpia y que se produce mucho menos contaminación, pero si analizamos la huella de producción entonces es peor que el carbón debido a todas las fugas que se producen durante su proceso de producción.

Pero obviamente Repsol dice que el gas es mucho más limpio, porque tiene inversión puesta en infraestructura, en conocimiento y usa este discurso como una forma de asegurar su modelo de negocio y sus ganancias.

Repito: ¡Si queremos tratar el problema del clima, entonces esto no va venir de otro fósil y menos de otro modelo extractivista, tenemos que dejarlo de una vez!

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