Noticias
Finanzas climáticas: aterrizando el compromiso climático mundial
Para que un país sudamericano como el Perú se adapte o mitigue los efectos del cambio climático, se requiere financiamiento. Asimismo, para que esto se implemente se necesita formular y gestionar proyectos que sean liderados por personas con la capacidad para hacerlo, así como la tecnología necesaria para no iniciar desde cero. Sin embargo, para lograrlo, también se requiere más financiamiento.
En otras palabras, sin financiamiento, los proyectos no se ejecutarán o serán frenados con el tiempo. Esto sería una verdadera lástima para aquellas personas cuyas vidas dependan, por ejemplo, de un panel solar que les brinde energía eléctrica y calórica para iluminación, agua caliente o incluso calefacción. Un ejemplo fue lo que sucedió en julio del este año en la localidad de Santa Rosa de Mazocruz, zona alta de la provincia de El Collao-llave en Puno Perú, que llegó a una temperatura de 20 grados bajo cero.
De esto se tratan las finanzas climáticas: de asegurar el mecanismo y los recursos para que los países que requieren adaptarse y mitigar sus emisiones cuenten con los recursos necesarios para lograrlo, pero no solos sino apoyados por las otras 195 Partes que conforman la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El debate inicia por quién debería financiar o pagar esto. Pues bien, la pregunta sigue aún sin ser respondida con claridad y representa uno de los puntos calientes del debate esta semana en Bonn, Alemania.
La situación del componente “Financiamiento” en las negociaciones climáticas
Las negociaciones climáticas en Bonn iniciaron el 19 de Octubre con un claro reclamo al texto borrador del Acuerdo Climático Global, por parte del grupo G77 y China, el cual incluye a países en vías de desarrollo, tales como Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Uruguay, Argentina, Sudáfrica, Malaysia y Sudan.
El grupo solicitó incluir con claridad las prioridades de los países en desarrollo, tales como “Financiamiento” y el componente de “Daños y Pérdidas”, el cual representa el soporte para que países en desarrollo le hagan frente a los impactos severos del cambio climático y puedan adaptarse. Hoy, 20 de octubre, ya se trabaja sobre un nuevo borrador, el cual plantea dos opciones: la primera y la más retadora expresa lo siguiente:
“La provisión y movilización de recursos financieros por parte de los países desarrollados y otros países considerados en el anexo 2 deberá representar un avance que vaya más allá de los esfuerzos anteriores y los recursos financieros deberán ser incrementados bajo una base de 100,000 millones de dólares por año a partir del 2020. Esto incluirá metas individuales y anuales por país”. Fuente: Borrador de texto del 20 de octubre (UNFCCC)
Por otro lado, la opción 2, si bien reconoce la necesidad de movilizar financiamiento, en especial hacia los países más vulnerables, así como realizar un seguimiento periódico, no menciona cifras concretas o compromisos con periodos fijos.
La influencia de la Reunión de Ministros sobre Financiamiento Climático, en Lima, y su influencia en el proceso de negociaciones
En la tarde del 20 de octubre, el negociador de México formuló la misma pregunta sobre cifras concretas con periodos fijos a Laurent Fabius, ministro francés de Relaciones Exteriores durante la sesión en Bonn. La respuesta fue muy similar a las palabras con las que se inició este artículo: no se tiene claridad sobre el resultado, todo depende de lo que se discuta en Bonn y de Paris en adelante, respondió. Sin embargo, el encuentro realizado el 9 de octubre, en Lima, con ocasión de la reunión del Banco Mundial, permite contribuir con aportes que pueden ser empleados en las negociaciones:
El compromiso de los 100,000 millones de dólares para el 2020 fue reafirmado por más de 50 ministros de finanzas y 20 líderes de instituciones financieras internacionales. Por su parte, la OECD estimó que durante el 2014, 62,000 millones de dólares fueron movilizados. Fuente: Conclusiones de la Reunión de Ministros sobre Financiamiento Climático, octubre 2015.
Las finanzas son un punto crucial para el éxito del acuerdo climático. Sin embargo, la inclusión de la prioridad de los países más vulnerables en materia de financiamiento climático se mantiene todavía incierta en el camino hacia la COP21. La postura de países desarrollados, como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europa, jugará un rol decisivo en la manera en cómo se aborde este elemento en el texto final. Por ahora hay que esperar a los resultados de Bonn.