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Por un acuerdo legalmente vinculante: inicio de la última sesión de negociaciones climáticas en Bonn
“No hay tiempo que perder para llegar a un acuerdo climático” fueron las palabras de apertura de Manuel Pulgar Vidal, Ministro de Medio Ambiente de Perú, país que lidera la Presidencia de la Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en el camino a París 2015.
Asimismo, remarcó que tanto Perú como Francia, actual y siguiente presidencia de la COP, respectivamente, ofrecen todo su soporte a aquellas sugerencias y propuestas que, durante la semana del 19 al 23 de octubre, trabajen por un camino para lograr un texto borrador que sea constructivo, relevante y, en absoluto, consensuado por todas las Partes.
Este texto borrador hace referencia al documento, ya elaborado antes por las Partes, que se revisará, se discutirá y se modificará en los siguientes días en la antigua capital alemana. Este servirá de base para iniciar el proceso de negociaciones en diciembre de 2015 en París, sesión determinante, cuyo objetivo principal es lograr un acuerdo climático mundial que nos permita adaptarnos a las consecuencias de este fenómeno global tanto a corto como a largo plazo y que, a la vez, refleje un compromiso claro de los países hacia una economía libre de carbono.
Asimismo, el copresidente o “co-chair” de las negociaciones durante la plenaria de apertura indicó que “serán incluidas todas aquellas propuestas que sean absolutamente necesarias para lograr seguir adelante hacia un acuerdo climático”. Es por tal motivo que tanto la sociedad civil como las Partes ya han iniciado la revisión de los diferentes elementos del borrador anterior, tales como mitigación, adaptación, financiamiento, pérdidas y daños y transferencia tecnológica, entre otros.
Sin embargo, en el primer día de las negociaciones un claro reclamo al texto borrador anterior se hizo evidente por parte del grupo G77 y China, el cual incluye a países en vías de desarrollo tales como Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Uruguay, Argentina, así como Sudáfrica, Malaysia y Sudán, entre otros. Los países mencionados solicitan incluir con claridad las prioridades de los países en desarrollo, tales como el componente de “financiamiento” para implementar proyectos de adaptación y mitigación para hacer frente al cambio climático, así como el componente de “daños y pérdidas”, el cual representa el apoyo a aquellos países en desarrollo para enfrentar los impactos severos del cambio climático y adaptarse. Un ejemplo es la intensificación de fenómenos naturales como el reciente tifón Lando en Filipinas, el cual causó numerosas pérdidas materiales.
Los ojos del mundo están puestos en Bonn; el debate por un acuerdo climático que incluya tanto las prioridades de los países desarrollados como en vía de desarrollo, está puesto sobre la mesa.